LA FÁBRICA DE PEPINOS

CRISPY DESIGN / DISEÑO CROCANTI / FRESH AND SEXY

Nuestros padres, gente trabajadora y de bien todos ellos, nos inculcaron desde niños (al menos algo más niños de lo que somos ahora) la tradición agrícola. A ellos, nuestros abuelos y, a nuestros abuelos… quién sabe Dios!¿Cómo no continuar con este lifestyle? ¿Dar la espalda a nuestros antepasados?

Eso no era una opción, pero nos encontrábamos ante la dicotomía de unas raíces vinculadas al arado, el abono y el amanecer en el campo con el rocío de la mañana y una realidad urbanita y asfáltica, de bigote, pitillos ajustados y noches que terminan con gafas de sol y más de una avería.

Lo mas lógico era hacer algo acorde con nuestro entorno y por ello decidimos, más que cultivar una cosecha, crear nuestra propia fábrica. Una fábrica en la que disfrutamos dando vida a los pepinos más deliciosos y sexys del mercado.

La Fábrica de Pepinos nació en 2012 como el estudio de diseño de Boa Mistura. Así que, sin soltar las maletas y con muchas ganas de coger también este camino, reclutaron nuevos soldados y convirtieron el campamento base en la central del diseño en la que ambas partes vivimos y convivimos. Y, por encima de todas las cosas, amamos lo que hacemos.

A pesar de salir ahora a la luz, llevamos ya tiempo con la fábrica en marcha. Nike, Movistar, Santana,  Dani Martín, Leiva, Chambao, Rayden o Mini son algunos de los valientes que se encomendaron a nuestros semidioses, sedientos de diseño crocanti.

Como bien nos enseñaron nuestros padres cosecha tras cosecha, empezamos cada proyecto desde la raíz.  Y, por supuesto, con las manos. Exploramos, tocamos, buscamos, rastreamos, dibujamos, pintamos, cortamos, pegamos. Víctimas de una feroz incontinencia creativa, jugamos dando forma a nuestras ideas hasta sumergirnos de lleno y así sentirlo nuestro.

Dedicación, cariño, minuciosidad y entrega en todo lo que sale del horno de La Fábrica, aunque eso nos cueste volvernos algo majaretas.

hola@lafabricadepepinos.com / Estudio: 91 204 66 70 

LA FÁBRICA DE PEPINOS/ Cucumbers factory

CRISPY DESIGN / DISEÑO CROCANTI / FRESH AND SEXY

Our parents, hardworking and good people taught us since we were children (more childish than we are today) the agriculture tradition. Our grandparents taught them, and who knows who taught our grandparents.

How to not continue with this lifestyle? Turning our backs to our ancestors?

There is no other option, but we found ourselves facing the dichotomy of our roots linked to a plow, the fertilizer and the sunrise in the field with the morning dew and an asphalt and urban reality, with mustache, and skinny pants and nights ending with sunglasses and with more than one damage.

The most logical was doing something according to our context, that’s the reason why, more than growing a crop, making our own factory. A factory in which we enjoy giving birth to the most delicious and sexiest cucumbers in the market.

Even though we are presenting ourselves until now, we’ve been running the factory for a long time now. Nike, Movistar, Santana, Dani Martín, Leiva, Chambao, Rayden or Mini have been some of the braves that trusted our semi gods, thirsty of a crispy design.

The cucumber factory was born in 2012, as the design studio of BoaMistura. There was a need to separate the work coming to the Boa Studio. Delicious projects that couldn’t have a “No” for answer; but needed a different approach, bitchier than the rest of projects Boa travels the world with.

So, without leaving the luggage and looking forward of taking this road too, the “Boas” re-baptized the Boa studio as “La Fábrica de Pepinos” / the cucumber factory. Recruited new soldiers and transformed the base camp into the new design station where both parts share and live. And overall things, we love what we do.

As our parents taught us, harvest after harvest, we start every project from the root, and of course with our hands. We explore, touch, search, trace, draw, paint, cut and paste. Victims of a forceful non-stopping creation, we play giving form to our ideas until we submerge ourselves to the point we feel it ours.

Dedication, affection, thoroughness and commitment to everything that comes out from our oven; even if we become dummies.