Herido diarioHerido diarioHerido diarioHerido diarioHerido diarioHerido diarioHerido diarioHerido diarioHerido diario

Herido diario

EDITORIAL FRIDA

Diseño de la portada del libro de David Martínez (aka Rayden)

Siempre hay una primera vez. Un primer beso, un primer amor y, como no, un primer desamor. Frida sabe mucho de eso y estamos a punto de descubrir al mundo que Rayden también.

Esta es la primera vez que David decide alzar su voz, pero sólo en nuestras mentes. Con versos que irán más allá de las música.

En la fábrica de pepinos nos gustan las historias. Y, sobretodo, aquellas en las que un amigo se deja el alma y nos invita a vestir con mucho cariño su herido diario.

Entendemos el “diario” como ese lugar donde se vomita todo lo que uno lleva dentro. Con la mano como elemento central de la portada, transmitimos el desnudo del alma para con el papel, a través del puño y la letra. Dejarse la piel, escribir a sangre. La mano es la escritura, y de esa escritura herida brota algo bonito.

Antes de llegar a ese arte final, trabajamos entre pepinos para entender cómo podíamos hablar de esa herida en el diario. Por eso, volvimos a la herramienta que siempre nos ayuda a encontrar respuestas: las manos. Trabajamos de forma visceral, escribiendo y dibujando al primer toque. Rasgando para después coser.

Así como se hace con las heridas, las de la piel y las del corazón.

 

“HERIDO DIARIO”

EDITORIAL FRIDA

Design of the cover’s book of David Martínez (aka Rayden)

There is always a first time. A first kiss, a firs love, and why not the first broken heart. Frida knows a lot of this and we are about to make the world know that Rayden to.

This is the first time that David decides to raise his voice, but only in our minds with verses that go further than music. In the Cucumber Fabric we like stories. But above all, in those stories that one of our friends, leaves his soul and invites us to dress up his “herido diario”. Let’s understand the “diary” like that place where you throw up all that you have inside. With the hand like central element off the cover we transmit the nakedness of the soul throw the hand and the writing. Leaving the flesh writing with blood. The hand is the writing and from that hearted writing grows something beautiful.

Before arriving to that final art, we worked between cucumbers to understand how we could talk about that wound in the diary. That’s why we brought back the tool that always helps us to find answers: the hands. We work in a visceral way writing and drawing at the first touch ripping and then sawing.

The way the wounds are made, the once of the flesh and of the heart.